¿El mate te provoca acidez? Tres errores que deberías evitar al prepararlo

El mate es una de las infusiones más consumidas en Argentina, pero algunas costumbres al prepararlo pueden favorecer las molestias digestivas en personas sensibles. El tamaño del recipiente, el tiempo que permanece el agua sobre la yerba y la temperatura son tres aspectos que conviene tener en cuenta para disfrutarlo sin molestias.

Tomar mate es una tradición que acompaña a millones de argentinos a lo largo del día. Ya sea durante el desayuno, en el trabajo, mientras se estudia o en una reunión con amigos, esta infusión ocupa un lugar central en la vida cotidiana.

Sin embargo, algunas personas experimentan acidez, reflujo o sensación de pesadez estomacal después de consumirlo, especialmente durante las primeras horas de la mañana.

Aunque muchas veces estas molestias se atribuyen exclusivamente al tipo de yerba utilizado, también pueden influir la cantidad de infusión consumida, su concentración, la temperatura del agua y la sensibilidad digestiva de cada persona.

Por eso, revisar algunos hábitos cotidianos puede ayudar a reducir las molestias sin necesidad de abandonar completamente esta costumbre.

1. Utilizar mates demasiado grandes y con mucha yerba

Uno de los hábitos que merece atención es el uso de recipientes de gran capacidad, como los populares mates de estilo camionero o imperial.

Estos modelos pueden contener entre 50 y 80 gramos de yerba, dependiendo de su tamaño y de la cantidad utilizada.

Al incorporar una mayor cantidad de yerba, las primeras cebadas pueden presentar una concentración más elevada de determinados componentes naturales de la infusión, entre ellos la cafeína y los taninos.

La cafeína puede favorecer los síntomas de reflujo en algunas personas, aunque no todos los consumidores presentan la misma respuesta.

Por este motivo, quienes experimentan molestias después de tomar mate pueden probar con recipientes más pequeños y reducir la cantidad de yerba utilizada.

Una alternativa es elegir mates de aproximadamente 100 a 150 mililitros de capacidad, que permiten preparar porciones más moderadas.

La recomendación principal es prestar atención a la cantidad y concentración del mate, especialmente si aparecen síntomas digestivos después de consumirlo.

2. Dejar el agua reposando demasiado tiempo sobre la yerba

Otra costumbre habitual consiste en cebar el mate y dejarlo varios minutos sobre la mesa antes de beberlo.

Esta práctica, conocida popularmente como “rezarle al mate”, permite que el agua permanezca en contacto prolongado con la yerba.

Durante ese tiempo continúa la extracción de sustancias solubles, lo que puede modificar el sabor y aumentar la concentración de algunos componentes.

Como consecuencia, la infusión puede adquirir un gusto más amargo e intenso.

Aunque no existe evidencia suficiente para afirmar que dejar reposar el mate provoque acidez por sí solo, las personas sensibles pueden evaluar si las infusiones más concentradas aumentan sus molestias.

Para evitarlo, se recomienda:

  • Cebar cantidades moderadas de agua.
  • Tomar el mate poco después de prepararlo, sin dejarlo reposar durante varios minutos.
  • Evitar que el recipiente permanezca lleno de agua durante períodos prolongados.
  • Observar si los mates muy intensos generan molestias digestivas.

Estos cambios permiten mantener un sabor más equilibrado y controlar mejor la intensidad de la infusión.

3. Preparar el mate con agua demasiado caliente

La temperatura del agua es uno de los aspectos más importantes que deben tenerse en cuenta.

Una costumbre frecuente es utilizar agua hirviendo o a temperaturas superiores a los 80 °C, algo que no solamente modifica el sabor de la yerba, sino que también puede representar un riesgo para la salud.

Consumir bebidas excesivamente calientes puede producir lesiones térmicas en los tejidos de la boca y el esófago.

Además, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó el consumo habitual de bebidas a temperaturas superiores a 65 °C como probablemente cancerígeno para los seres humanos, debido a su asociación con un mayor riesgo de cáncer de esófago.

Es importante aclarar que el riesgo está relacionado con la temperatura de consumo y no con el mate como bebida en sí misma.

¿A qué temperatura conviene tomar mate?

Para cuidar el sabor de la yerba, suele recomendarse cebar con agua de aproximadamente 70 a 78 °C.

Sin embargo, para reducir la exposición del esófago a temperaturas potencialmente dañinas, lo importante es dejar que la infusión se enfríe lo suficiente antes de beberla, idealmente por debajo de los 65 °C.

También puede ser útil humedecer inicialmente la yerba con una pequeña cantidad de agua tibia o a temperatura ambiente.

Este procedimiento permite que la yerba absorba el líquido progresivamente y ayuda a preparar una infusión de sabor más equilibrado.

¿Es recomendable tomar mate en ayunas?

Otra de las dudas frecuentes está relacionada con el consumo de mate inmediatamente después de levantarse.

Muchas personas acostumbran a comenzar el día con esta infusión sin haber desayunado.

En quienes presentan sensibilidad digestiva, esta práctica puede coincidir con episodios de acidez, náuseas o molestias estomacales, especialmente cuando se consumen grandes cantidades.

Una alternativa es acompañar el mate con algún alimento y evitar tomarlo demasiado concentrado.

Beber agua al comenzar el día también contribuye a mantener una adecuada hidratación, aunque no está demostrado que hacerlo antes del mate neutralice los ácidos gástricos ni prevenga el reflujo.

No todas las personas necesitan dejar de tomar mate en ayunas: lo importante es observar cómo responde cada organismo.

Qué hacer si el mate provoca acidez de manera frecuente

Las molestias digestivas pueden aparecer por diferentes motivos y no siempre están relacionadas directamente con la yerba.

El reflujo gastroesofágico ocurre cuando parte del contenido del estómago regresa hacia el esófago y puede provocar una sensación de ardor detrás del pecho, sabor ácido en la boca o regurgitación.

La cafeína puede actuar como desencadenante en algunas personas, pero su efecto es variable.

Por eso, quienes experimentan síntomas frecuentes pueden intentar algunos cambios:

  • Reducir la cantidad de mate consumida durante el día.
  • Evitar las infusiones excesivamente concentradas.
  • No beber agua demasiado caliente.
  • Identificar si el consumo en ayunas empeora los síntomas.
  • Consultar a un profesional de salud si las molestias persisten.

Si la acidez aparece varias veces por semana, dificulta la alimentación o se acompaña de dificultad para tragar, vómitos persistentes o pérdida de peso inexplicada, es importante realizar una consulta médica.

El mate puede seguir formando parte de una alimentación saludable

La yerba mate contiene compuestos naturales, entre ellos polifenoles con actividad antioxidante y cafeína, que pueden formar parte de una alimentación variada.

Sin embargo, sus posibles beneficios no significan que deba consumirse sin límites ni que resulte adecuado para todas las personas en cualquier circunstancia.

La tolerancia depende de factores individuales, como la cantidad ingerida, la presencia de enfermedades digestivas y otros hábitos alimentarios.

Elegir un recipiente más pequeño, controlar la concentración de la infusión y evitar temperaturas excesivas son medidas sencillas que pueden mejorar la experiencia de quienes disfrutan del mate diariamente.

La clave está en mantener un consumo moderado, reconocer las señales del organismo y consultar cuando la acidez o el reflujo se convierten en molestias frecuentes.

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