El Código Alimentario Argentino incorporó modificaciones para productos elaborados a partir del tomate y para determinados lácteos fermentados que reciben un tratamiento térmico después de la fermentación. Las nuevas reglas buscan que la información del envase sea más precisa y que los procesos de elaboración cumplan parámetros técnicos definidos.
Qué deberán informar algunos lácteos
Los productos que pierden los microorganismos propios de la fermentación por un tratamiento térmico posterior deberán identificarse claramente como tales. El rótulo principal tendrá que informar que recibieron ese tratamiento, junto con la aclaración correspondiente sobre la ausencia de flora activa o microorganismos viables.
La distinción es importante para que los consumidores no confundan esos productos con otros lácteos fermentados que conservan cultivos vivos. La norma también contempla condiciones de conservación y comercialización mientras los envases permanecen cerrados.
Cambios para tomate triturado y deshidratado
Las actualizaciones incluyen parámetros para el contenido de piel, fibras y semillas del tomate triturado, además de requisitos de humedad, calidad y conservación para variedades deshidratadas. Los productores deberán adecuar los procedimientos y la información del etiquetado.
Para quien compra, la recomendación es leer los ingredientes, la denominación legal y las condiciones de conservación. La fotografía que ilustra esta noticia muestra productos de tomate envasados en un supermercado, como imagen real de referencia.

