El choque entre dos trenes de alta velocidad cerca de Urda, en Toledo, dejó al menos 68 muertos y decenas de heridos este miércoles 28 de octubre. Los pasajeros describieron el impacto, la salida por ventanas rotas y la ayuda de vecinos mientras avanzaba el rescate.
El saldo, actualizado durante la tarde española e informado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, superó los primeros balances. Un AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo que estaba detenido en el recorrido entre Madrid y Sevilla.
El golpe y los primeros intentos de escapar
Sebastián Herrero, de 46 años, viajaba en el vagón 7 del Iryo. Como realizaba habitualmente ese trayecto, interpretó la detención como una parada técnica. Minutos después, la colisión lo arrojó contra los asientos de enfrente.
“No paran de sacar gente y ponerles sábanas. Cadáveres”, relató sobre el trabajo de los rescatistas. Su testimonio describió coches fuera de las vías y personas lesionadas.
Miguel Ángel Pérez, pasajero del AVE, contó que había viajeros durmiendo y otros trabajando cuando sintieron el impacto. Su vagón quedó parcialmente volcado y, para abandonar la formación, tuvieron que romper ventanas.

La ayuda de otros pasajeros y de los vecinos
Nicolás, que iba en el vagón 6 del Iryo, intentó abrir una puerta de emergencia por temor a otra colisión. Había perdido sus anteojos durante el golpe y finalmente logró salir por una ventana rota junto con otros viajeros.
Fernando Seco, que viajaba en el segundo vagón del AVE, explicó que comprendió que habían chocado contra otro tren recién cuando salió. Contó que los propios pasajeros comenzaron a ayudar y que personas que estaban en los campos cercanos se acercaron antes de la llegada de los primeros agentes.
Los afectados fueron trasladados a centros de asistencia. En Urda se habilitó un polideportivo para recibir pasajeros, mientras equipos especializados brindaban acompañamiento a las familias.

Investigan las causas y mantienen interrumpida la línea
Las causas del accidente continúan bajo investigación. El ministro de Transportes, Óscar Puente, informó que una avería informática afectó el sistema de seguridad LZB y provocó la detención de varios trenes. La investigación deberá establecer qué instrucciones se impartieron después y cómo se autorizó la circulación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se investigará lo ocurrido y dispuso tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre. También expresó su apoyo a las víctimas y sus familiares.
La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó interrumpida. Las compañías activaron sus protocolos de emergencia y se dispusieron puntos de asistencia para los afectados.




