El jefe de Gabinete sostuvo que el senador brasileño ingresó con documentación válida. La controversia surge porque en Brasil tenía prohibido salir del país y luego viajó desde Iguazú hacia Miami.
El Gobierno argentino defendió el ingreso y la salida de Flávio Bolsonaro por territorio nacional. Diego Santilli afirmó en Rosario que, de acuerdo con Migraciones, no había un impedimento registrado que permitiera frenar el paso del senador y excandidato presidencial brasileño.
Dos situaciones que explican la polémica
Según la reconstrucción de LA NACION, Bolsonaro tenía una prohibición judicial de abandonar Brasil y debía entregar sus pasaportes. Sin embargo, cruzó a la Argentina con documentación italiana que no había sido anulada.
Santilli sostuvo que tampoco existía una alerta de Interpol en el sistema migratorio argentino. La posición oficial distingue así las restricciones que regían en Brasil de los impedimentos que estaban disponibles para los controles de frontera locales.

El recorrido y las causas abiertas
Bolsonaro y su familia ingresaron por el puente Tancredo Neves, en Misiones, a las 22.50 del martes. Después abordaron en Puerto Iguazú un avión privado operado por Baires Fly, que hizo una escala de combustible en Guayaquil y continuó hasta Miami.
El viaje se produjo después de su derrota electoral frente a Lula da Silva y mientras enfrenta investigaciones judiciales en Brasil. Las causas se relacionan con presuntas maniobras financieras y con el financiamiento de una película sobre su padre, Jair Bolsonaro.
Desde Estados Unidos difundió una carta con acusaciones de fraude electoral sin aportar pruebas en ese texto. El caso mantiene abierta la discusión política sobre el tránsito por la Argentina y las responsabilidades de los organismos que intervinieron.
