Una versión diferente de la clásica pastafrola argentina que combina una masa de cacao con un relleno abundante de dulce de membrillo. Se prepara con aceite en lugar de manteca, necesita pocos ingredientes y es ideal para acompañar el mate de la tarde.
La pastafrola de membrillo es uno de los clásicos de la repostería argentina. Sin embargo, existe una variante que incorpora cacao a la masa y reemplaza la manteca por aceite, logrando una preparación práctica y con un sabor diferente. La combinación del chocolate amargo con el dulzor del membrillo crea un contraste ideal para quienes disfrutan de las recetas caseras. Una de sus principales ventajas es que no necesita batidora eléctrica ni manteca. La masa se prepara en pocos minutos, se trabaja fácilmente con las manos y conserva una textura tierna después de la cocción. Además, es una excelente alternativa para preparar durante el fin de semana y compartir en familia.
Ingredientes para hacer pastafrola de cacao y membrillo
Esta versión casera está pensada para un molde de aproximadamente 24 centímetros de diámetro y rinde entre 8 y 10 porciones.
Para la masa
- 300 gramos de harina leudante.
- 30 gramos de cacao amargo en polvo.
- 120 gramos de azúcar.
- 100 ml de aceite de girasol o maíz.
- 2 huevos.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 pizca de sal.
- 2 o 3 cucharadas de leche, solamente si la masa necesita humedad adicional.
Para el relleno
- 450 gramos de dulce de membrillo.
- 3 o 4 cucharadas de agua caliente.
- Ralladura de naranja, opcional. Tiempo de preparación: 20 minutos. Tiempo de descanso: 15 a 20 minutos. Tiempo de horno: 30 a 40 minutos. Temperatura: 180 °C.
Cómo preparar la pastafrola de chocolate paso a paso
1. Mezclar los ingredientes líquidos
Colocá los huevos, el azúcar, el aceite y la esencia de vainilla en un recipiente amplio. Mezclá con un batidor de mano o tenedor hasta conseguir una preparación uniforme. No es necesario batir demasiado, solamente integrar bien los ingredientes.
2. Incorporar el cacao y la harina
En otro recipiente mezclá la harina leudante, el cacao amargo y una pizca de sal. Incorporá los ingredientes secos poco a poco a la preparación líquida y comenzá a unir con una cuchara. Cuando la mezcla tome consistencia, terminá de unirla con las manos. La clave es formar una masa suave sin amasarla demasiado, para evitar que quede dura después de la cocción. Si notás que está demasiado seca, agregá una o dos cucharadas de leche hasta conseguir una textura manejable.
3. Dejar descansar la masa
Una vez formada, dividí la preparación en dos partes. Reservá aproximadamente dos tercios para la base y el resto para preparar las tiras decorativas. Llevá la masa a la heladera durante 15 o 20 minutos para facilitar su manipulación.
4. Preparar el relleno de membrillo
Cortá el dulce de membrillo en pequeños cubos y colocalos en una cacerola. Agregá unas cucharadas de agua caliente y calentá a fuego bajo, revolviendo con un tenedor o cuchara. El objetivo es conseguir una pasta suave y fácil de distribuir, sin que quede excesivamente líquida. Si te gusta combinar sabores, podés incorporar un poco de ralladura de naranja.
5. Armar la pastafrola
Aceitá ligeramente un molde y espolvorealo con harina. Estirá la porción más grande de masa y colocala sobre la base y los bordes del molde. Distribuí el dulce de membrillo de manera uniforme. Con la masa restante, formá tiras de aproximadamente un centímetro de ancho y acomodalas sobre el relleno para conseguir el tradicional enrejado.
6. Llevar al horno
Cociná la pastafrola en horno precalentado a 180 °C durante 30 a 40 minutos. Como la masa contiene cacao, su color oscuro puede dificultar identificar cuándo está lista. Por eso, conviene observar que los bordes estén firmes y la base se encuentre bien cocida.
7. Dejar enfriar antes de cortar
Retirá del horno y dejá enfriar completamente antes de desmoldar. Este paso permite que el membrillo recupere consistencia y ayuda a que las porciones mantengan su forma.
El secreto de la masa con aceite para que no se rompa
La masa con aceite ofrece una alternativa sencilla para quienes buscan preparar una pastafrola sin utilizar manteca. Sin embargo, es importante prestar atención a algunos detalles. No agregar harina de más: la masa debe resultar suave y ligeramente húmeda. Incorporar demasiada harina puede hacer que se quiebre. Evitar amasar durante mucho tiempo: alcanza con unir los ingredientes hasta formar una preparación homogénea. Dejarla descansar: unos minutos de frío facilitan el armado y ayudan a que las tiras conserven su forma. No excederse con la cocción: si permanece demasiado tiempo en el horno, puede quedar seca. Utilizar cacao amargo: permite conseguir un sabor intenso sin sumar demasiado dulzor a una preparación que ya contiene membrillo.
Por qué el cacao combina tan bien con el membrillo
El secreto de esta receta está en el contraste de sabores. El cacao amargo aporta intensidad, mientras que el membrillo tiene una dulzura característica y un toque ácido. Esa combinación permite conseguir un postre equilibrado, especialmente cuando se utiliza una cantidad moderada de azúcar en la masa. Para quienes prefieran una versión con sabor más intenso a chocolate, es posible agregar una pequeña cantidad de chips de chocolate. También se puede incorporar ralladura de naranja, que aporta un aroma fresco y combina muy bien con ambos ingredientes.
Tres variantes para probar en casa
La receta admite diferentes combinaciones sin modificar demasiado el procedimiento original.
| Variante | Cómo prepararla |
|---|---|
| Cacao y dulce de batata | Reemplazar el membrillo por la misma cantidad de dulce de batata. |
| Chocolate y naranja | Incorporar ralladura de una naranja a la masa. |
| Cacao y frutos secos | Agregar nueces picadas sobre el membrillo antes de colocar las tiras. |
Estas alternativas permiten adaptar la preparación según los ingredientes disponibles.
Cómo conservar la pastafrola para que mantenga su textura
Una vez que esté completamente fría, se puede guardar en un recipiente con tapa. En un ambiente fresco y seco, puede conservarse durante un período corto, aunque para una conservación más prolongada es recomendable colocarla en la heladera. Bien refrigerada, se aconseja consumirla dentro de cuatro o cinco días. También es posible congelar porciones individuales, bien envueltas, para disfrutarlas en otro momento. Antes de servir, podés dejarla unos minutos fuera de la heladera para que recupere una textura más agradable.
Una receta diferente para acompañar el mate
La pastafrola de cacao y membrillo demuestra que no hace falta utilizar ingredientes costosos ni procedimientos complicados para preparar algo rico. Con harina, huevos, aceite, cacao y dulce de membrillo, es posible conseguir una tarta casera que combina tradición e innovación. Su masa tierna, el sabor intenso del chocolate y el relleno dulce la convierten en una excelente alternativa para desayunos, meriendas o reuniones familiares. Fácil de preparar, sin manteca y con un delicioso contraste de sabores, esta pastafrola es una opción ideal para renovar una de las recetas más queridas de la cocina argentina.

