Ante la prohibición dispuesta a nivel nacional de los populares juguetes antiestrés conocidos como “Pinch Family”, la Dirección Provincial de Protección al Consumidor de Neuquén puso en marcha un riguroso plan de inspecciones en jugueterías y comercios de la región para frenar su comercialización.
La medida se originó tras detectarse que estos artículos —muy de moda entre los chicos— contienen concentraciones de ftalatos que superan ampliamente los límites máximos permitidos por las normativas de seguridad. Los análisis técnicos determinaron que la presencia de estas sustancias químicas representa un riesgo latente para la salud infantil, encendiendo las alarmas en el ámbito bromatológico y de consumo.
Los operativos de fiscalización contemplan la notificación formal a los comerciantes para que retiren inmediatamente los productos de las góndolas y destruyan el stock disponible. Desde el organismo provincial advirtieron que, en caso de constatar que los locales continúan ofreciendo estos artículos prohibidos, se procederá al decomiso directo de la mercadería y a la aplicación de severas sanciones. Asimismo, se recordó a los padres y consumidores la importancia de verificar que los juguetes cuenten con el rotulado de certificación correspondiente y evitar aquellos que presenten irregularidades o carezcan de información sobre su origen y componentes.
