Los rescatistas trabajan con grúas y perros en los restos de las dos formaciones de alta velocidad. España inició tres días de luto mientras se investigan las señales y la autorización que recibió uno de los trenes.
El choque ferroviario ocurrido el miércoles en la provincia española de Toledo dejó al menos 69 personas muertas y más de un centenar de heridos, según la actualización publicada este jueves por LA NACION con información de Reuters. El balance aumentó tras la muerte de una persona que permanecía internada.
La búsqueda todavía no terminó
Los servicios de emergencia revisan los vagones dañados con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias, equipos caninos y maquinaria pesada. La portavoz de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, advirtió que todavía no podían descartar la presencia de más víctimas bajo los restos.
El accidente se produjo unos 150 kilómetros al sur de Madrid, cerca de Urda y Los Yébenes, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Una formación chocó contra otra que estaba detenida.

Qué se investiga
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que varios trenes se habían detenido automáticamente por una falla en las señales. Según su relato inicial, después se autorizó a una formación de Renfe a avanzar a velocidad normal pese a que otro tren permanecía parado más adelante.
Esa explicación forma parte de la investigación y no constituye una conclusión judicial. Una jueza estableció una zona de exclusión de dos kilómetros en ambas direcciones para preservar el lugar y permitir el trabajo de emergencia y los peritajes.
El presidente Pedro Sánchez volvió a Toledo para coordinar la respuesta y pidió esclarecer las causas. El país comenzó tres días de luto nacional, mientras familiares continúan buscando información sobre quienes viajaban en las formaciones.
