Las pericias psiquiátricas y criminalísticas presentadas en el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko descartaron la hipótesis de emoción violenta planteada por la defensa del imputado Roberto Daniel Sánchez, y sostuvieron que el crimen estuvo motivado por odio hacia la identidad de género de la víctima .
El psiquiatra descartó la emoción violenta
El médico psiquiatra forense Méndez explicó ante el jurado popular que evaluó al imputado y no encontró signos de obnubilación de la conciencia ni elementos que indicaran que Sánchez hubiera actuado de manera confusa. También consideró relevante que el imputado pudiera recordar y relatar una secuencia de acontecimientos antes y después del crimen .
El especialista hizo hincapié en las maniobras que siguieron al asesinato: “el cuerpo permaneció en la vivienda, luego fue trasladado en una camioneta y finalmente descartado a unos 16 kilómetros, en un canal”. Todas esas acciones quedaron acreditadas por las imágenes de las cámaras de seguridad. Para el psiquiatra, esa sucesión de decisiones resulta incompatible con una reacción súbita, desorganizada y sin discernimiento .
“En este caso primero no se encontró estado de anulación de la conciencia, no se infiere ningún estado donde haya actuado confuso y lo más llamativo es la conducta posterior, no hay justo arrepentimiento, dolor moral, la conducta que observamos es manipulación de un vehículo, transcurre un tiempo entre que sucede el hecho y el cuerpo es descartado, nos habla de alguien que está en control de la situación, hay discernimiento, manipulación del cuerpo, toda esa secuencia va en contra de emoción violenta”, sostuvo Méndez .
“No hubo arrepentimiento”
Entre las condiciones para determinar que hubo emoción violenta, el forense habló sobre situaciones donde los autores de asesinatos refieren arrepentimiento y dolor. Consultado por el fiscal sobre este punto en su evaluación del imputado, Méndez contestó: “No encontramos arrepentimiento, dijo que Dios lo había perdonado, no encontramos dolor moral” .
En este sentido, indicó que alguien en emoción violenta no borra pruebas, no oculta el crimen, no sigue su vida como si nada. Todas condiciones que las distintas pruebas presentadas muestran que Sánchez hizo .
También descartó que el consumo de cocaína que Sánchez refirió desde hacía aproximadamente 15 años permitiera inferir, con los elementos disponibles, que hubiera estado intoxicado al momento del hecho .
El concepto de “overkill” y el crimen de odio
La segunda parte de la jornada estuvo centrada en la declaración de Eduardo Prueger, licenciado en Criminalística con dos décadas de experiencia y formación en investigación de femicidios, travesticidios y transfemicidios. Convocado por la Fiscalía para analizar integralmente los elementos de la causa, el especialista expuso los motivos por los que considera que el asesinato de Azul estuvo motivado por el odio hacia su identidad de género .
Prueger explicó que el análisis de un crimen de odio no puede reducirse a un indicio aislado. Requiere integrar la información de las distintas escenas, las lesiones, los elementos encontrados, los registros de cámaras y las maniobras realizadas antes y después del hecho .
El criminalista destacó siete aspectos de su análisis, entre ellos la identidad de Azul, las circunstancias del encuentro con Sánchez, la cantidad y distribución de las lesiones, la diferencia entre las lesiones de la víctima y las del imputado, el cambio de armas y las maniobras de ocultamiento y descarte del cuerpo .
Uno de los conceptos que desarrolló fue el de overkill, un patrón criminológico donde la cantidad y tipo de lesiones excede en demasía lo necesario para quitarle la vida a una persona .
Contexto del caso
Azul Semeñenko era una mujer trans de 49 años que trabajaba en el Centro de Atención a la Víctima de Neuquén. Fue asesinada el 25 de septiembre de 2025, el día de su cumpleaños, en el domicilio del imputado, ubicado en Copahue al 1100, donde funcionaba una gomería en la planta baja .
Según la acusación, Sánchez la abordó mientras ella ofrecía servicios sexuales en la vía pública y la llevó a su casa. Allí la atacó con golpes contundentes y al menos 25 heridas de arma blanca, que le provocaron una hemorragia interna masiva al dañar el corazón y la aorta torácica .
Posteriormente, el acusado trasladó el cuerpo envuelto en una lona y atado con alambres hasta un canal de desagüe en la calle Pergamino, en Valentina Norte, donde fue hallado el 14 de octubre de 2025 en avanzado estado de descomposición .
Sánchez está imputado por homicidio triplemente calificado por ensañamiento, por odio a la identidad de género y por violencia de género (artículos 80, incisos 2°, 4° y 11° del Código Penal), delito que contempla pena de prisión perpetua .
El juicio se desarrolla con jurado popular integrado por 16 personas (12 titulares y 4 suplentes) . La defensa del imputado había intentado sostener la hipótesis de emoción violenta para reducir la calificación penal, pero el Tribunal de Impugnación rechazó su recurso y invalidó el informe de una supuesta perito psiquiatra que no contaba con título habilitante y registraba dos condenas por ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de título y estafa.
