El cielo de noviembre ofrece varias fechas para mirar hacia arriba. Las Táuridas del Sur tendrán su mayor actividad alrededor del 5 y las del Norte cerca del 12, mientras que las Leónidas llegarán a su mejor momento hacia las madrugadas del 17 y 18.
No se espera una lluvia constante de luces. En condiciones ideales, las Táuridas producen unos pocos meteoros por hora; las Leónidas pueden acercarse a quince, aunque muchos observadores verán menos.

Dos planetas, cerca a simple vista
En torno al 15 y 16 de noviembre, Marte y Júpiter aparecerán separados por aproximadamente 1,2 grados antes del amanecer. La cercanía será aparente: sus distancias reales no cambian de esa manera.
Para buscar meteoros conviene alejarse de luces intensas, dejar que la vista se adapte a la oscuridad y observar una porción amplia del cielo. Las nubes, la contaminación lumínica y la ubicación modifican lo que puede verse.
Los diagramas son orientativos y deben adaptarse a la latitud del observador. No hace falta telescopio para disfrutar estos fenómenos, pero sí un horizonte despejado y expectativas realistas.

